Tipos de medialabs

La mayoría de los autores clasifican a los medialabs dependiendo del contexto en donde surgen. El entorno suele determinar su enfoque porque nacen como respuesta a la necesidad de innovación que se requiere el contexto. Es decir, que la tipología que se señala, aunque es bastante general, obedece al foco de interés, según su contexto.

Ruiz y Portilla (2017: 180) destaca que un gran número de estos laboratorios “son impulsados por asociaciones culturales, universidades, agrupaciones ciudadanas y organismos públicos de barrios, municipios o comunidades, financiados a través de subvenciones provenientes de estos últimos”. Tomando en cuenta el lugar en el que surgen se pueden diferenciar cuatro tipos de medialabs, según García (2008) y a los que Tanaka (2011), Romero-Frías y Robinson-García (2017) y Ortega y Villar (2014) también hacen referencia.

Medialabs basados en el modelo de los laboratorios de investigación y desarrollo mantenidos por las empresas, por ejemplo: bell labs o ibM Tj Watson.
La tecnología se emplea para la experimentación artística, destacan proyectos europeos como Ars Electronica Futurelab y ZkM Center for art and Media. También destacan iniciativas más recientes centradas en la innovación en medios de comunicación (Salaverría, 2015).

Generados en el entorno universitario centrados en la innovación y el emprendimiento, un ejemplo de ellos es Experimental Media and Performing Arts Center (eMpaC) en el renssealer polytechnic institute.

Con implicación social y basados en la participación ciudadana con una filosofía do-it-Yourself, uno de los principales ejemplos es el Medialab Prado en Madrid, referente en España.

Ortega y Villar (2014: 160) consideraron en su estudio que las clasificaciones para el fenómeno de los medialabs son relativas, debido a que “la gran mayoría de los discursos en circulación solo responden a una óptica histórica y política en contextos estadounidenses-europeos”.

Es importante aclarar, por lo tanto, que esta no es una clasificación estricta y rígida. No siempre el tipo de laboratorio y contexto determina su enfoque. Hay diversidad de enfoques por cada tipo de medialab aquí presentado. Tanaka (2011) considera que esta diversidad representa la riqueza del área, pero también revela la naturaleza fragmentada del campo.

De este modo, también podemos hablar de laboratorios híbridos. Por ejemplo, en el ámbito profesional, no todos se dedican exclusivamente a la investigación para el desarrollo tecnológico, por lo que, también pueden incluirse en el contexto cultural.

Este es el caso del Laboratorio de Periodismo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) , el cual realiza periódicamente debates con profesionales y expertos de diferentes sectores a exponer sus puntos de vista sobre temas que afectan al periodismo.

En este sentido, también podemos distinguir, en el contexto académico, algunos laboratorios sociales como el Medialab UGR, de la Universidad de Granada.

Para delimitar este apartado, solo se definirán con mayor amplitud los laboratorios ciudadanos, los labs de medios y, con especial interés, los laboratorios que pertenecen a las instituciones públicas de educación superior, objeto de estudio de esta investigación, y a los cuales hemos denominado medialabs universitarios.

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