Maestro de taller y responsable técnico del Lab Media
Universidad de Barcelona

¿Cuáles son los principales obstáculos al crear el Lab Media?
El Lab Media se creó por una necesidad de los alumnos de tener un espacio donde ellos puedan desarrollar sus proyectos y donde puedan trabajar con medios audiovisuales. Después de esto viene la parte complicada con la que nos encontramos en las universidades públicas que es la dotación económica.

¿Cómo de financia el Lab Media?
Con el sector privado no hay un vínculo de financiamiento. Posiblemente sea una cuestión de legislación que no podemos obtener ayudas privadas. Pero nuestra intención en principio siempre ha sido poder tener algún tipo de acuerdo. Lo que sí hemos logrado es tener apoyo de algún proveedor que nos ofrece acceso a algunos talleres o formación específica, pero financiarnos como tal es algo que no ha ocurrido.

¿Qué actividades realizan?
Impartimos talleres para los alumnos de edición de vídeo, de iluminación, de cámara, de maquetación, este último destinado más a los alumnos de diseño. A partir de allí generamos ingresos propios.
Además, para poder inscribirse al laboratorio los alumnos deben pagar una matrícula de 10 euros. Este dinero es utilizado para cubrir las necesidades del laboratorio, básicamente para comprar material para su funcionamiento, para reparaciones y para cubrir el servicio de préstamo que también ofrecemos en el laboratorio.

¿Quién es su principal referente o modelo?
Creo que no hay un modelo concreto. Se hizo una revisión de los medialabs que había en aquel momento, pero más que seguir un modelo lo que se intentó fue ver qué necesidad había y ver cómo podíamos cubrir esas necesidades con la tecnología que había en aquel momento.

¿Con qué equipos cuentan?
Tenemos ordenadores específicamente en Mac, trabajamos con software de Adobe y con cámaras tanto de vídeo como reflex y digitales, para grabación de vídeo Full HD y 4k. Tenemos un estudio de fotografía y vídeo, microfonía y equipo de sonido.

¿Cómo participan los estudiantes?
Aunque el laboratorio es de Bellas Artes, tienen acceso todos los estudiantes de la Universidad tanto de grado como de máster y doctorado, así como los exalumnos. Lo que varía son las tarifas. También damos apoyo a grupos de investigación.

¿Qué proyectos tiene actualmente?
Colaboramos con proyectos que van surgiendo dentro de la Facultad o de la propia universidad. Actualmente, trabajamos por segundo año consecutivo en el proyecto First Literary Dates que es una propuesta que busca darle acceso a la lectura a alumnos de primaria y bachillerato. Esto lo hacen en conjunto con un grupo de investigación Esbrina que son quienes desarrollan el proyecto audiovisual, que consiste en formar a algunos de los alumnos como reporteros, de manera que los alumnos que participan en este proyecto también son quienes lo documentan de forma audiovisual.
Estos estudiantes forman en nuestro laboratorio a los equipos que necesitan para documentar el proyecto. Cada año surgen productos diferentes. El año pasado surgió un documental y este año una serie de reportajes.
No tenemos ningún proyecto de investigación, de hecho, nuestro principal objetivo es la formación de los estudiantes, seguido por el apoyo a la docencia y a los proyectos estudiantiles.