Coordinador de Medialab GICOV
Universidad Miguel Hernández de Elche

¿Cuál es el concepto que tiene de un medialab?
Es un espacio que permite experimentar con proyectos que integran a profesores y alumnos de comunicación. Para que puedan probar iniciativas de micro medios, actividades de periodismo de datos y hacer sus investigaciones doctorales.

¿Cómo surge y qué es Medilab GICOV?
El Medialab surge a raíz de las investigaciones que desarrollamos dentro del grupo de investigación sobre comunicación que creamos en la Universidad Miguel Hernández. El grupo de investigación surge en 2010 y después de unos años, en 2013, creamos el Medialab, coincidiendo con el lanzamiento de un Máster en Innovación en Periodismo, volcado a que los estudiantes desarrollen proyectos de periodismo innovador, aplicando nociones de nuevas tecnologías, redes sociales, desarrollo de contenidos, etc.
Es una innovación que busca el desarrollo de investigaciones aplicadas, precisamente porque hay un exceso de investigaciones teóricas. Nuestra idea en 2013 fue reforzar la práctica para que hubiera la posibilidad de desarrollar proyectos de innovación periodística que sean el eje vertebral de la práctica.
Creamos este espacio reducido dentro de la zona del edificio donde trabajamos los profesores para potenciar la investigación y para la propia formación del profesorado y de los alumnos.
Hicimos un rastreo de modelos tanto a nivel nacional como internacional, adaptándolo también a nuestras posibilidades. Por un lado, contactamos con la Universidad de Santa Catarina en Brasil y con gente del MIT. Indagamos en las buenas prácticas de estos laboratorios y vimos que algunos dependían de fundaciones y otros contaban con respaldo empresarial.
Nosotros hemos hecho un modelo híbrido que está orientado a que la esencia sean alumnos colaborando con investigaciones del profesorado, pero por falta de recursos no hemos podido crecer tecnológicamente.

¿Cuáles son los principales obstáculos para desarrollar un proyecto como este?
Uno de los obstáculos es la dedicación tanto del personal como de los alumnos que colaboran en el Medialab. Es un trabajo altruista y que va muy ligado a tareas de docencia de gestión. El mayor problema es contar con gente que se pueda dedicar y que tenga tiempo y disponibilidad.
No hemos conseguido captar financiación de proyectos o empresas que nos permitan tener unas inversiones cuantiosas.
Los proyectos que hemos desarrollado en estos años son autofinanciados y, en la mayoría de los casos, no tienen ánimo de lucro.
Hemos aplicado a fondos de convocatorias públicas de proyectos a nivel nacional y no hemos conseguido esa financiación. Vemos que es muy complicado que la administración y las instituciones públicas avalen este tipo de proyectos porque no les encaja fácilmente en los esquemas de su financiación. Es un poco desesperante porque se nos dice que la universidad tiene que innovar y entonces se crean estas iniciativas como los medialabs, pero luego no hay un apoyo explícito y real para que pueda desarrollarse, con lo cual vamos haciendo poco a poco proyectos, muchos menos de los que nos gustaría porque no tenemos financiación para contratar a gente de forma parcial o completa en estos proyectos.

¿Cuáles son sus líneas de investigación?
Las líneas de investigación están relacionadas con la innovación en el periodismo. Nosotros nos centramos en investigar cómo se está innovando desde cuatro áreas específicas primero, la producción de contenidos; segundo, la distribución de los contenidos; tercero, organización del trabajo profesionales en las redacciones; y en cuarto lugar, los modelos de negocio. Todo ello desde la perspectiva del desarrollo de innovaciones aplicadas al periodismo.

¿Qué proyectos tienen?
Hemos desarrollado una revista de divulgación científica para la propia universidad llamada UMH Sapiens que dirige la profesora del Máster, Alicia de Lara, quien ha impulsado su diseño y su desarrollo. Es una revista que se publica online y en papel cuatro veces al año y que sirve para comunicar acción de todos los investigadores de nuestra universidad, que cuentan sus experiencias y que tratan de difundirlas al gran público. Esta información se difunde también a través del Diario Información, el de mayor difusión en Alicante. Es un proyecto que ha sido exitoso porque hemos encontrado un cliente que era la propia universidad.
Actualmente, el profesor Félix Arias está trabajando en un proyecto de periodismo de datos aplicado a las elecciones locales y es autofinanciado con alguna pequeña ayuda. Lo que se busca es tener un grupo de estudiantes del Máster dirigidos por dos profesores trabajando en elaborar contenidos sobre los resultados electorales a partir de los datos proporcionados en esta zona de Elche.
Se trata de proyectos que tienen resultados, brindan un aprendizaje muy pegado al terreno y que contribuyen a que la innovación se pueda trasladar a escenarios reales no solo teóricos. Lo que pasa con las investigaciones universitarias es que son demasiado teóricas y se concreta poco en aplicaciones prácticas.

¿Cómo se financia el Medialab GICOV?
En 2013 conseguimos una financiación por parte del Vicerrectorado de Investigación para el equipamiento del Medialab, eso permitió la creación del Medialab. También hemos conseguido ayuda para la realización de proyectos concretos como la revista que he mencionado. Además, hubo financiación para poder contratar a dos periodistas egresados de la Universidad que están trabajando en la producción de la revista. El presupuesto otorgado es para cada proyecto que necesita financiación.
Se ha hecho también otra publicación que se llama el Rec Reporteros, una revista que recoge tema sobre la titulación de la Facultad de Comunicación, entonces es la facultad la que solicita financiación cada año para apoyar este proyecto.
Otro proyecto es el Diccionario del Cliché que es un proyecto de innovación docente y ha conseguido una pequeña ayuda del Departamento de Innovación, pero no existe un presupuesto específico para el Medialab.
Hemos hecho un par de hackatones de periodismo de datos y también la venta de libros editados revierte en los proyectos de Medialab.

¿De qué manera participan los estudiantes?
Es un laboratorio abierto a que estudiantes de máster y doctorado puedan tener un espacio no solo para realizar esas investigaciones, sino que cuenten con una tecnología que les permita aplicar y desarrollar proyectos porque pensamos que muchas veces la investigación que se hace en la universidad es excesivamente teórica. Entonces, el Medialab ofrece la oportunidad de desarrollar investigaciones aplicadas. Es decir, proyectos, prototipos, experimentos que de algún modo entroncan con la vertiente más práctica del periodismo y que permiten complementar la formación del Máster.
Los doctorandos tienen un puesto asignado para que puedan trabajar en un horario concreto en sus investigaciones. Estamos desarrollando investigaciones sobre modelos de negocios, sobre newsgames, sobre estrategias de nuevas narrativas y también trabajamos con seminarios vinculados a cada proyecto.
Hay mucha actividad, pero las reuniones se ciñen al desarrollo de cada uno de los proyectos.

¿Es necesario el desarrollo de este tipo de proyectos en las universidades?
Si queremos que la Universidad evolucione y que sea un centro de investigación puntero es necesario desarrollar este tipo de iniciativas porque en el fondo exigen lo mejor del profesorado y del alumnado. Es poner en juego el talento al servicio de nuevas investigaciones con carácter práctico y en ese desarrollo práctico con el aprendizaje y el error, sabiendo que las cosas no surgen y no son éxito de la noche a la mañana y que es todo un proceso, hay que ir creciendo e ir viendo las opciones. Es ahí donde hay un aprendizaje mucho más real porque estás en situaciones más cercanas a la práctica real y porque puedes permitirte experimentar en micro proyectos que los medios grandes no tienen tiempo muchas veces de desarrollar o de prestar atención o de plantearlos.
Yo creo que la universidad hoy en día necesita más que nunca laboratorios para que profesorado y alumno trabajen conjuntamente.