Director del MMLab
Subgerente de Digital Unav
Universidad de Navarra

¿Los medialabs contribuyen a la innovación universitaria?
Eso es indudable. Tanto en la inclusión de nuevas temáticas de formación académica para estudiantes de grado y posgrado, como en la investigación docente se constituyen en un espacio que fomenta la innovación y desarrollo tecnológico.

¿De qué manera se incluyen a los estudiantes en la innovación de los medialabs?
Habitualmente, los estudiantes necesitan este tipo de espacios, pero obviamente no pueden participar todos por un tema de espacio. Un laboratorio, por su naturaleza, debe estar a la vanguardia y de impulsar la investigación, incluye alumnos con una vocación declarada a este tipo de terrenos o si es posible, con una cierta facilidad para el manejo de equipamiento. Es un perfil más selecto.

En su artículo “Los labs de medios en España” usted clasifica a estos laboratorios de los medios de comunicación en cuatro categorías: Desarrollo de aplicaciones digitales en innovación tecnológica, exploración de nuevas narrativas, formatos multimedia y periodismo de datos, impulso de nuevos proyectos empresariales, iniciativas comerciales y startups, y formación periodística y promoción del consumo de medios entre jóvenes. ¿Cuáles de estas categorías son válidas para clasificar a los Medialabs de las Facultades de Comunicación?
En el ámbito de los labs universitarios se pueden clasificar, según su enfoque, en tres categorías. Yo los excluiría de la categoría sobre el impulso de las startups, debido a que no me consta ningún laboratorio universitario que esté auspiciando el desarrollo de proyectos empresariales.

¿Cuáles son las nuevas tendencias que se deben incluir en los Medialabs universitarios?
Yo creo que un laboratorio debe tratar de ir siempre por delante y estar muy atentos a lo que surge en la industria. Me parece que en estos momentos lo que están demandando los medios es el desarrollo de nuevos lenguajes y formas narrativas. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje multimedia, con la experimentación de formatos y géneros. Este sería un escenario bastante oportuno y necesario de trabajar.
También estaría la parte vinculada al periodismo de datos. Es otro de los grandes sectores de innovación en estos momentos y que los medios están reclamando un esfuerzo en esa dimensión.
Por último, se debe experimentar con los distintos dispositivos y plataformas de distribución del contenido periodístico. Históricamente, se ha hecho esto con la web, con los móviles y más recientemente con el internet de las cosas. Es decir, los medios necesitan conocer cuáles son las particularidades y oportunidades de los dispositivos que van saliendo al mercado.

¿Las facultades de comunicación y/o información deberían contar con un medialab?
Cada una tiene sus propias formas de entender la formación de sus periodistas y comunicadores. Hay facultades que están más enfocadas en hacer una formación más teórica que investigadora como es relativamente frecuente en las universidades de Europa. Sin embargo, en el mundo anglosajón, específicamente en Estados Unidos, existen escuelas y facultades que tienen una vocación mucho más profesional. En el caso de estas últimas, yo creo que tiene mucho más sentido que cuenten con un medialab.