Investigador visitante de Internet Media Lab
Universidad Complutense de Madrid

¿Cómo fue la experiencia de participar como investigador visitante en el Internet Media Lab?
Una experiencia internacional por sí sola es una experiencia muy buena porque te permite estar en contacto con otras culturas, pero si además le agregamos poder estar en un medialab, que es un laboratorio abierto, con una idea de experimentación, viene muy bien.
Ahí pude experimentar tecnologías que hasta ahora no había podido experimentar en mi carrera en Brasil. Además, me ha permitido el contacto con otras personas que también tenían la misma visión de un laboratorio de medios para experimentar tecnologías.
Mi estancia en el Internet Media Lab fue de un año, en calidad de investigador visitante. Estando ahí hemos desarrollado un proyecto de investigación que presenté cuando me postulé para realizar la estancia. Este proyecto tiene que ver con la utilización del software libre por el periodismo alternativo.
Además, he colaborado en varios proyectos del laboratorio. Por ejemplo, una investigación financiada por el Santander sobre ecología de los medios. También colaboré cambiando la plataforma y la gestión de contenidos de una revista científica que dirige el Internet Media Lab, migrando así todo su contenido a una plataforma más abierta. Durante mi estancia publicamos el volumen 7 de 2018 de esta revista.
Participé también en eventos científicos donde presentamos artículos y ponencias en conjunto con los participantes del Internet Media Lab. Fui invitado también a impartir charlas y algunas clases a estudiantes de grados, máster y doctorado. Colaboré con los temas de investigación de los alumnos, brindando asesoramiento.

¿Qué convenios de estancias tiene el Internet Media Lab?
Desde que Jesús Flores dirige el Internet Media Lab se ha recibido investigadores de otras partes del mundo que vienen para hacer estancia de doctorado y posdoctorado. Todo esto en el contexto del Doctorado en Periodismo que gestiona el Dr. Flores y del grupo de investigación que lleva el mismo nombre del laboratorio. O sea, que el Internet Media Lab además de ser un laboratorio es un grupo de investigación. Y como grupo de investigación suele recibir personas de otros países y de diversas partes de España que vienen para desarrollar sus investigaciones y estar en contacto con otros investigadores.
Esta experiencia permitió la firma del convenio entre la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Paraná (Brasil), en la que yo trabajo, que contempla la continuidad de estas estancias.

¿Los medialabs contribuyen en la formación de los estudiantes o solo se perciben como innovación académica?
Pienso que tienen las dos cosas. Para los estudiantes de grado, el Internet Media Lab no es una instancia formal, pero pueden acudir al laboratorio para desarrollar proyectos académicos. Ojalá toda universidad tuviera un laboratorio así, donde los estudiantes pudieran acudir para llevar allí sus problemas de investigación que, aunque tengan que ver con sus estudios de grado, puedan contar con un sitio especializado para desarrollarlo.
El laboratorio es un espacio abierto para recibir también aquellas personas que no están en un grado. Esto también es muy bueno porque puede atraer a la universidad gente que está en un torno profesional o empresarial que pueden encontrar en el laboratorio un sitio donde llevar sus dudas y encontrar expertos. Es un espacio muy privilegiado porque puede recibir distintos públicos con distintos perfiles. Este grupo de gente en contacto puedo desarrollar nuevos proyectos. Esa es la idea del medialab.
Pienso que la universidad, en general, es una institución muy cerrada. Con esta idea de expertos en el conocimiento, la universidad se cierra mucho y no tiene espacios propios para recibir gente de fuera de la universidad. De hecho, todas las facultades de comunicación sí que tienen muchos laboratorios. ¿Cuál es la diferencia entre un laboratorio de estos y un medialab? Que estos laboratorios son cerrados, gestionados por los profesores y que no están abiertos a la participación de la comunidad.
Un medialab, por principio, debe ser abierto a la gente y esto supone que quienes están gestionando el laboratorio tienen que preparar este entorno para recibir a la gente, y esto no es fácil. O sea, mantener una idea de apertura supone estar siempre en una situación de duda, de incertidumbre, que lleva a la inseguridad, pero también lleva a la creatividad, a la innovación. Esto significa poner en contacto a la universidad con la realidad y la comunidad.